El documento es una segunda edición del protocolo de actuación para quienes imparten justicia en casos que involucran a niñas, niños y adolescentes, que fue elaborado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación en 2012. Su objetivo es asegurar que la justicia sea impartida considerando las características específicas de la infancia, promoviendo su derecho al acceso a la justicia y proponiendo un enfoque especializado y diferenciado en los procedimientos judiciales. La actualización incorpora nuevos estándares internacionales y cuestiones específicas sobre adolescentes en conflicto con la ley, buscando garantizar la protección de sus derechos conforme al marco jurídico vigente.