Este documento analiza las leyes chilenas que establecen un sistema de responsabilidad penal para adolescentes infractores de la ley. Argumenta que estas leyes priman el enfoque de seguridad pública y control penal por sobre los derechos humanos de los niños y adolescentes. Específicamente, la ley permite la privación de libertad de menores como primer recurso en lugar de último recurso, y no garantiza la especialización del personal ni elementos de justicia restaurativa. Además, Chile carece de una política integral de protección de derechos de la infancia.