Proyecto
Aprendo… enseñando
Luz M. Hernández Carrero
Maestra de Español
Proyecto Aprendo… enseñando
El proyecto aspira fomentar el
gusto por la lectura, proyectar las
destrezas de comprensión lectora
de manera divertida para lograr
que el estudiante desarrolle la
capacidad de leer con fluidez y de
comprender mientras lee.
Propósito del proyecto
• Ayudar a los estudiantes de nivel
elemental a mejorar en el
proceso de lectura mediante
tutorías.
Importancia de leer
“Para viajar lejos, no hay mejor
nave que un libro”.
Emily Dickinson
Álvaro y el miedo al mar
• Autora: Silvia García
• Valores: valentía, superación, amistad
Álvaro tenía miedo a las olas del mar, pero era su
secreto porque no se atrevía a contárselo a
nadie. Cuando iba a la playa con su familia decía
que no le gustaba bañarse en el mar porque
prefería hacer castillos de arena. Sus primos le
insistían, pero él se negaba a jugar.
Cuando miraba el mar y se fijaba en el color
brillante y azul del agua, la brisa que llegaba
desde lejos, lo bien que la pasaban todos
tirándose agua y saltando las olas, se sentía triste
por no atreverse.
Un día soleado, Álvaro se quedó nuevamente
jugando solo en la arena. Su madre había
insistido mucho en que la acompañara al agua
pero él no quería que nadie le viera gritando
en el momento en que una ola monstruosa
pasara por encima de él.
Mientras construía un precioso castillo se le
acercó una niña con una gran sonrisa y una
cara llena de pecas y le dijo:
- Hola, soy Candela. ¿Cómo te llamas?
- Yo, Álvaro. ¿Te gusta hacer castillos de
arena?
- No, porque me da miedo encontrarme
insectos entre los granos de arena y que
me piquen. -Me gusta más bañarme en el
mar. ¿A ti no?
- No, a mí me gusta más hacer castillos de
arena.
- Eso es porque no has jugado conmigo en
el agua. Ven, la pasaremos genial.
-Es que no me gusta mucho la playa.
- ¿De verdad? ¿O es que te da miedo el
agua?
Álvaro, que nunca se había enfrentado a una
pregunta tan directa contestó:
- La verdad … me da un poco de miedo. Tengo
miedo a las olas- dijo agachando la cabeza.
- Podemos hacer una cosa. Tú me ayudas a jugar
con la arena a construir un castillo y yo te ayudo a
que toques el agua del mar.
Álvaro lo pensó durante un rato y al final decidió
enfrentarse a su miedo e intentar disfrutar por una
vez del verano.
Álvaro le dijo que sí, este ayudó a
Candela a jugar con la arena y al ver que
no había insectos la niña empezó a reír y
le dijo:
- ¡Qué tonta he sido! ¡Es muy divertido
jugar con la arena y ver los diferentes
colores que tiene cuando está seca o
mojada! Ya no le tengo miedo, muchas
gracias. Ahora te toca a ti. – Candela
extendió su mano y Álvaro se agarró muy
fuerte a ella.
Caminaron juntos hasta la orilla, mientras a
Álvaro le temblaba el cuerpo entero. Estaba a
punto de tocar el agua... cerró los ojos y cuando
se dio cuenta ya estaba dentro del mar.
- ¡Qué fresquito!
Candela tiró de él y una ola pequeña le cubrió
casi por completo. Sin embargo en vez de sentir
que se ahogaba y que lo pasaba mal se dio
cuenta de que no le había pasado nada y se sintió
muy tranquilo y feliz.
Cuando sus primos lo vieron en el agua
corrieron hacia él para mojarle. Él comenzó a
lanzarles agua y Candela también. Acabaron
jugando horas en el mar y Álvaro se sintió muy
contento por haber vencido su miedo.

Proyecto aprendo... enseñando

  • 1.
    Proyecto Aprendo… enseñando Luz M.Hernández Carrero Maestra de Español
  • 2.
    Proyecto Aprendo… enseñando Elproyecto aspira fomentar el gusto por la lectura, proyectar las destrezas de comprensión lectora de manera divertida para lograr que el estudiante desarrolle la capacidad de leer con fluidez y de comprender mientras lee.
  • 3.
    Propósito del proyecto •Ayudar a los estudiantes de nivel elemental a mejorar en el proceso de lectura mediante tutorías.
  • 4.
  • 7.
    “Para viajar lejos,no hay mejor nave que un libro”. Emily Dickinson
  • 8.
    Álvaro y elmiedo al mar • Autora: Silvia García • Valores: valentía, superación, amistad
  • 9.
    Álvaro tenía miedoa las olas del mar, pero era su secreto porque no se atrevía a contárselo a nadie. Cuando iba a la playa con su familia decía que no le gustaba bañarse en el mar porque prefería hacer castillos de arena. Sus primos le insistían, pero él se negaba a jugar. Cuando miraba el mar y se fijaba en el color brillante y azul del agua, la brisa que llegaba desde lejos, lo bien que la pasaban todos tirándose agua y saltando las olas, se sentía triste por no atreverse.
  • 10.
    Un día soleado,Álvaro se quedó nuevamente jugando solo en la arena. Su madre había insistido mucho en que la acompañara al agua pero él no quería que nadie le viera gritando en el momento en que una ola monstruosa pasara por encima de él. Mientras construía un precioso castillo se le acercó una niña con una gran sonrisa y una cara llena de pecas y le dijo: - Hola, soy Candela. ¿Cómo te llamas?
  • 11.
    - Yo, Álvaro.¿Te gusta hacer castillos de arena? - No, porque me da miedo encontrarme insectos entre los granos de arena y que me piquen. -Me gusta más bañarme en el mar. ¿A ti no? - No, a mí me gusta más hacer castillos de arena. - Eso es porque no has jugado conmigo en el agua. Ven, la pasaremos genial. -Es que no me gusta mucho la playa. - ¿De verdad? ¿O es que te da miedo el agua?
  • 12.
    Álvaro, que nuncase había enfrentado a una pregunta tan directa contestó: - La verdad … me da un poco de miedo. Tengo miedo a las olas- dijo agachando la cabeza. - Podemos hacer una cosa. Tú me ayudas a jugar con la arena a construir un castillo y yo te ayudo a que toques el agua del mar. Álvaro lo pensó durante un rato y al final decidió enfrentarse a su miedo e intentar disfrutar por una vez del verano.
  • 13.
    Álvaro le dijoque sí, este ayudó a Candela a jugar con la arena y al ver que no había insectos la niña empezó a reír y le dijo: - ¡Qué tonta he sido! ¡Es muy divertido jugar con la arena y ver los diferentes colores que tiene cuando está seca o mojada! Ya no le tengo miedo, muchas gracias. Ahora te toca a ti. – Candela extendió su mano y Álvaro se agarró muy fuerte a ella.
  • 14.
    Caminaron juntos hastala orilla, mientras a Álvaro le temblaba el cuerpo entero. Estaba a punto de tocar el agua... cerró los ojos y cuando se dio cuenta ya estaba dentro del mar. - ¡Qué fresquito! Candela tiró de él y una ola pequeña le cubrió casi por completo. Sin embargo en vez de sentir que se ahogaba y que lo pasaba mal se dio cuenta de que no le había pasado nada y se sintió muy tranquilo y feliz.
  • 15.
    Cuando sus primoslo vieron en el agua corrieron hacia él para mojarle. Él comenzó a lanzarles agua y Candela también. Acabaron jugando horas en el mar y Álvaro se sintió muy contento por haber vencido su miedo.