La malaria, causada por el parásito plasmodium y transmitida por mosquitos, afecta entre 350 y 500 millones de personas anualmente, generando entre 1 a 3 millones de muertes, principalmente en niños y mujeres embarazadas en África subsahariana. El control de la enfermedad implica estrategias integradas de prevención y tratamiento, incluyendo el uso de mosquiteras y educación comunitaria. El proyecto 'Otro mundo es posible' busca formar voluntarios en África para concienciar sobre la malaria y distribuir mosquiteras impregnadas de insecticida, con un objetivo de 500 mosquiteras en seis meses.