La malaria, causada por parásitos del género Plasmodium, se transmite principalmente por mosquitos Anopheles hembra y puede causar fiebre, escalofríos y otros síntomas graves. Afecta principalmente a países en vías de desarrollo y zonas tropicales, y su prevención incluye el uso de repelentes y mosquiteros. Aunque existen tratamientos como la cloroquina y la quinina, erradicar la malaria requiere esfuerzos coordinados a nivel global, y actualmente se trabaja en el desarrollo de una vacuna efectiva.