Las redes P2P permiten que los usuarios compartan archivos directamente entre sí sin la necesidad de un servidor central. En una red P2P, cada usuario actúa como cliente y servidor al mismo tiempo. Existen redes P2P estructuradas y no estructuradas, y las redes P2P ofrecen ventajas como mayor velocidad de transferencia y robustez ante fallos en nodos individuales en comparación con las arquitecturas cliente-servidor tradicionales.