El documento habla sobre el uso ético de las redes sociales. Explica que a pesar de sus beneficios como herramienta de comunicación, las redes sociales también pueden poner en peligro la privacidad e intimidad de los usuarios si no se usan de forma responsable. Recomienda que los profesionales de la salud deben tener cuidado al publicar información de pacientes en las redes para no violar su confidencialidad ni dañar la relación médico-paciente.