Las redes sociales permiten a las personas conectarse e interactuar virtualmente con amigos y hacer nuevas amistades. Se originaron en 1995 y han evolucionado rápidamente, con sitios como Facebook convirtiéndose en la red social más grande del mundo. Si bien ofrecen beneficios como mantener el contacto con otros, también plantean riesgos como la exposición de información personal y el acoso cibernético si no se toman precauciones como configurar la privacidad y no publicar datos personales.