La reforma agraria en México inició en 1915 como resultado de la Revolución Mexicana, redistribuyendo 52.2 millones de hectáreas de tierra entre 1915-1965. Esto debilitó la influencia política de los grandes terratenientes y creó una numerosa clase de pequeños propietarios. Sin embargo, la reforma agraria tuvo un impacto limitado en las relaciones de producción atrasadas hasta la década de 1940, cuando se aceleró el desarrollo de haciendas capitalistas debido a la expropiación de tierras de latif