La reforma energética propone permitir contratos entre Pemex y empresas privadas para aumentar la inversión en exploración de hidrocarburos. El documento discute las posturas de diferentes partidos políticos sobre esta reforma. El PRI la apoya porque aumentará la producción petrolera, crecimiento económico y empleos. El PRD se opone y busca una consulta ciudadana. El PAN la apoya con condiciones para avanzar su agenda, pero debe ejercer influencia sobre el gobierno y legisladores.