Este documento critica cómo las empresas de tecnología manipulan la información y crean falsas necesidades para vender productos, explotando a los trabajadores y dañando el planeta. Argumenta que las instituciones deberían cambiar sus objetivos a restaurar y cuidar la tierra, respetando a la humanidad y no solo buscando ganancias. Finalmente, señala que corresponde a la sociedad encontrar soluciones y cambiar la forma en que ve los recursos naturales, priorizando el bien común sobre el mercado.