Reproducción
Se reproducen desde la primavera hasta los meses de verano.
En esta época, el macho y la hembra se entrelazan con la cola.
Después de una danza nupcial, en esta posición, la hembra
traspasa de su cloaca, con ayuda de una papila genital de unos
3mm. De largo, sus huevos a la bolsa ventral (incubatriz) de los
machos, que está recubierta de suave tejido y dispuesta en
compartimentos, para mantener cada huevo separado, como en
células esponjosas. Puede encontrarse cierto paralelismo entre
el tejido que rodea estos huevos y la placenta de los mamíferos.
Un macho puede ser visitado por cierto número de hembras que
le dejan huevos, pero si un huevo no alcanza a llegar a uno de
estos departamentos no se desarrolla. No obstante, los que caen
bien, se desarrollan en esta bolsa hasta los 50 o 60 días y
eclosionan dentro ella.
El recién nacido queda allí hasta que ha consumido toda la
yema.
El nacimiento o eyección de los jóvenes parece ser agotador
para el padre. Agarrándose firmemente con la cola sobre un
soporte, frota su bolsa contra una concha o roca hasta que salen
los jóvenes, con fracciones de sus tejidos internos. No parece
cierto que sean los hijos los que producen la rotura de estos
tejidos.
Un macho de buen tamaño puede dar a luz a más de 400
jóvenes, que son la perfecta réplica del adulto. Los primeros días
entraran y saldrán de la bolsa según haya peligro o no en el
exterior.
En otras especies de caballos marinos tiene lugar un
apareamiento similar, aunque ambas partes no se sujetan por
medio de la cola. Gracias a esta diferencia se evitan cruces
entre ambas especies.
Caballito de mar recién nacido

Reproducción

  • 1.
    Reproducción Se reproducen desdela primavera hasta los meses de verano. En esta época, el macho y la hembra se entrelazan con la cola. Después de una danza nupcial, en esta posición, la hembra traspasa de su cloaca, con ayuda de una papila genital de unos 3mm. De largo, sus huevos a la bolsa ventral (incubatriz) de los machos, que está recubierta de suave tejido y dispuesta en compartimentos, para mantener cada huevo separado, como en células esponjosas. Puede encontrarse cierto paralelismo entre el tejido que rodea estos huevos y la placenta de los mamíferos. Un macho puede ser visitado por cierto número de hembras que le dejan huevos, pero si un huevo no alcanza a llegar a uno de estos departamentos no se desarrolla. No obstante, los que caen bien, se desarrollan en esta bolsa hasta los 50 o 60 días y eclosionan dentro ella. El recién nacido queda allí hasta que ha consumido toda la yema. El nacimiento o eyección de los jóvenes parece ser agotador para el padre. Agarrándose firmemente con la cola sobre un soporte, frota su bolsa contra una concha o roca hasta que salen los jóvenes, con fracciones de sus tejidos internos. No parece cierto que sean los hijos los que producen la rotura de estos tejidos. Un macho de buen tamaño puede dar a luz a más de 400 jóvenes, que son la perfecta réplica del adulto. Los primeros días entraran y saldrán de la bolsa según haya peligro o no en el exterior. En otras especies de caballos marinos tiene lugar un apareamiento similar, aunque ambas partes no se sujetan por medio de la cola. Gracias a esta diferencia se evitan cruces entre ambas especies. Caballito de mar recién nacido