La inspección judicial es una prueba en la que la autoridad judicial reconoce lugares o cosas relacionadas con un litigio para establecer hechos que no pueden ser probados de otra manera. Tiene tres requisitos principales: requisitos de existencia como que el funcionario esté en funciones y se refiera a hechos reales; requisitos de validez como que sea practicada por un juez y no haya prohibiciones legales; y requisitos de eficacia probatoria como que no haya causas de nulidad, el juez sea competente