La resiliencia se refiere a la capacidad de funcionar eficazmente ante la adversidad y recuperarse del estrés, mientras que la vulnerabilidad se refiere a la probabilidad de responder de manera inadaptada a ciertas circunstancias. El afrontamiento son las técnicas disponibles para enfrentar situaciones difíciles y tratar de superarlas, como las capacidades útiles para afrontar situaciones estresantes.