Los retenedores son aparatos necesarios después del tratamiento de ortodoncia para mantener los dientes en su nueva posición mientras los tejidos que los rodean se fortalecen. Se deben usar las 24 horas del día durante el primer año y luego por la noche los siguientes años para asegurar que los dientes permanezcan alineados. Es importante programar revisiones regulares con el ortodoncista para verificar el estado de los retenedores y el asentamiento de los dientes.