La Fundación Gates promueve falsas soluciones a través de su Revolución Verde en África, favoreciendo métodos de agricultura industrial intensiva como semillas patentadas y cultivos genéticamente modificados en lugar de apoyar la agricultura ecológica y los pequeños agricultores locales. Esto beneficia a las corporaciones de biotecnología en lugar de a los agricultores africanos y puede conducir a problemas de deuda, daños ambientales y concentración de tierras.