La epístola a los Romanos explica la justificación por la fe en Jesucristo y las implicaciones de esta para la vida cristiana. Pablo enseña que todos han pecado y necesitan la salvación que Dios ofrece gratuitamente a través de la fe en Jesús. Aquellos que creen son justificados, adoptados como hijos de Dios y deben vivir santamente para Él. La epístola también aborda la relación entre judíos y gentiles en la iglesia.