El documento explora el concepto de la pereza desde una perspectiva bíblica, mencionando diversas escrituras que advierten sobre las consecuencias de ser negligente y ocioso. Utiliza ejemplos de la naturaleza, como las hormigas y langostas, para ilustrar la importancia de la diligencia y la previsión. Concluye que el alma del perezoso no logra alcanzar sus deseos, mientras que la del diligente prospera.