Un rootkit es un conjunto de herramientas utilizadas por intrusos para ocultar su presencia en un sistema comprometido. Permiten esconder procesos, archivos y mantener el acceso al sistema de forma encubierta. Existen rootkits para varios sistemas operativos como Linux, Windows y Solaris. Su objetivo principal es ocultar programas y procesos maliciosos para que el intruso pueda controlar el sistema de forma remota sin ser detectado.