La política de ruta (route policy) permite configurar el enrutamiento basado en políticas para optimizar funciones como el balanceo de carga, la seguridad y la priorización de rutas en redes. Se pueden definir criterios de enrutamiento a través de direcciones IP, interfaces y protocolos, así como establecer mecanismos de failover. La configuración se puede hacer en modos de asistente o avanzado para personalizar y gestionar el tráfico de red.