Este documento discute diferentes formas en que las empresas pueden retener y motivar a los empleados más allá de las compensaciones monetarias tradicionales. Menciona la importancia de proporcionar ambientes de trabajo agradables y saludables que promuevan un sentido de pertenencia, así como reconocimiento, buena comunicación, equilibrio entre la vida laboral y personal, y oportunidades de desarrollo profesional. También destaca la necesidad de considerar las diferencias individuales y generacionales al implementar cambios en la cultura organizacional.