El salmo expresa la confianza del salmista en Dios ante sus enemigos y pide perdón por sus faltas pasadas. Luego reflexiona sobre el sentido de la vida, donde el temor de Dios es fundamental. Finalmente, el salmista vuelve a pedir ayuda a Dios ante sus problemas. El salmo refleja la total confianza en Dios de Jesús y debe ser un apoyo para los cristianos en momentos difíciles.