El salmo expresa una absoluta confianza en el Señor a pesar de la hostilidad y persecución. El salmista se siente seguro bajo la protección de Dios y exhorta a los fieles a compartir sus sentimientos de confianza. Además, contrasta la confianza verdadera en Dios con la confianza perversa en la violencia, el robo y la riqueza, y advierte no poner su esperanza en esas cosas frágiles.