El documento es un análisis del Salmo 144. Resalta que el salmista alaba las cualidades de Dios como Rey, incluyendo su gloria, poder y esplendor, pero también su bondad, justicia, ternura y amor paternal. Afirma que Jesús encarna esta ternura de Dios y ayuda a los que caen. Concluye reflexionando sobre la necesidad de que nuestra oración sea sincera y no egoísta.