El documento comparte la meditación diaria basada en Salmo 61:1-3, que invita a clamar a Dios en momentos de desesperación y problemas, recordando que Él es nuestro refugio y fortaleza. Se compara la lucha en la vida con hundirse en arenas movedizas, donde solo se puede salir con ayuda externa. Se anima a las personas a depender de la fuerza de Dios en lugar de sus propias limitadas capacidades, pidiéndole que los lleve a un lugar seguro.