Nehemías organizó la protección de Jerusalén asignando guardias a las puertas de la ciudad y encargando a su hermano Hanani y a Hananías, jefe de la fortaleza, la supervisión de la seguridad, ya que eran hombres fieles a Dios. Luego registró a la población según sus genealogías y encontró que había 42,360 habitantes, excluyendo siervos, y organizó a los sacerdotes, levitas y otros grupos para que vivieran en sus ciudades.