San Blas fue un obispo armenio del siglo IV que ejerció la medicina y utilizó su influencia para predicar el cristianismo. Durante la persecución del emperador Diocleciano, San Blas se escondió en una cueva y ayudó a los cristianos perseguidos. Fue capturado y, a pesar de las torturas y ofertas para renunciar a su fe, se mantuvo fiel a Jesucristo hasta que fue decapitado. Después de su muerte, se convirtió en un popular santo milag