El documento detalla las principales ramas del cristianismo, que incluyen las iglesias ortodoxas orientales, la iglesia católica romana y las iglesias protestantes occidentales, destacando su evolución histórica y diferencias doctrinales y organizativas. Las iglesias ortodoxas se separaron del catolicismo en el siglo XI, mientras que las protestantes surgieron en el siglo XVI como respuesta a la corrupción eclesiástica. Se mencionan también otras ramas históricas, como los gnosticos y los testigos de Jehová.