San Ignacio de Loyola fue el fundador de la Compañía de Jesús. Originalmente dedicado a las armas, se convirtió a la religión después de ser herido en la defensa de Pamplona. Reunió a seis compañeros para compartir sus ideas y fundar la orden religiosa de la Compañía de Jesús, enviándolos como misioneros a Europa para crear escuelas y universidades. Murió en 1556 a la edad de 65 años después de dirigir la orden durante 15 años y expandirla de 7 a más de 1000 miembros.