Narcisa de Jesús nació en 1832 en Ecuador. Vivió una vida piadosa y penitente, enseñando catecismo y orando frecuentemente. A los 19 años quedó huérfana y decidió buscar orientación espiritual en Guayaquil. Pasó el resto de su vida realizando obras de caridad, oración y penitencia bajo la guía de varios directores espirituales. Murió en 1869 a la edad de 37 años y su cuerpo se mantuvo incorrupto después de su muerte. Fue beatificada en 1992