Santiago fue uno de los doce apóstoles de Jesús. Fue el primer apóstol martirizado, muriendo decapitado por orden del rey Herodes Agripa I en el año 41 d.C. Según la tradición, sus discípulos recogieron su cuerpo y lo llevaron a Galicia, España, donde sus restos mortales se encuentran en la basílica de Santiago de Compostela. Santiago predicó el cristianismo en España, estableciendo comunidades en Galicia y Zaragoza.