Los secadores de pelo fueron inventados en 1920 en Racine, Wisconsin por las compañías Universal Motor Company y Hamilton Beach. La idea surgió de combinar la descarga de aire de las aspiradoras con el motor de las licuadoras. Los primeros modelos eran grandes y pesados pero ganaron popularidad. En las décadas siguientes se desarrollaron mejoras como controles de temperatura y velocidad del aire. Hoy en día, los secadores portátiles son los más comunes aunque también existen modelos profesionales de mayor potencia.