El documento rinde homenaje al periodista colombiano Jaime Garzón, quien fue asesinado en 1999. Resalta que Garzón usaba el humor para criticar a los políticos y denunciar problemas sociales como las minas antipersonales y la masacre de las bananeras. Además, cita varios dichos de Garzón sobre el humor, el amor y la responsabilidad individual. Finalmente, afirma que a una década de su muerte, Garzón continúa vivo en la memoria de los colombianos.