En una semana histórica entre el 15 y el 25 de mayo de 1810, Buenos Aires declaró su independencia de facto del virrey español. Tras enterarse de la caída de la Junta de Cádiz, vecinos criollos exigieron un cabildo abierto donde votaron por destituir al virrey y formar una junta de gobierno. A pesar de nombrarse una junta que incluía al virrey, el pueblo se amotinó para exigir su exclusión, logrando finalmente establecer una junta patriótica el 25 de mayo