La Semana Santa conmemora el amor de Dios por la humanidad demostrado a través de la pasión y muerte de Cristo. Jesús murió por nuestros pecados para manifestar el plan de Dios de amor por la humanidad. La Semana Santa recuerda los eventos clave de la última semana de vida de Jesús en la tierra, incluyendo su entrada triunfal en Jerusalén, la Última Cena, su arresto, crucifixión y resurrección el Domingo de Pascua.