El documento describe la historia de la imagen del Señor de los Milagros en Lima, Perú. Fue pintada por un esclavo angoleño en una pared de adobe y se hizo famosa por sus supuestos milagros, especialmente después de sobrevivir a un terremoto en 1655. Aunque las autoridades intentaron borrar la imagen, sus intentos fallaron y la imagen se convirtió en el centro de una gran devoción, con la construcción de una ermita en su honor.