El documento resume la vida y obra de Jacobo Daciano, un fraile franciscano danés que viajó a Michoacán, México en 1542. Fundó varias iglesias y conventos y defendió los derechos de los indígenas a recibir los sacramentos. Se especula que podría haber sido hijo del rey Juan I de Dinamarca, aunque no hay pruebas concluyentes. Murió en 1566 en el convento de Tarecuato, Michoacán, donde vivió la mayor parte de su vida.