San Francisco de Asís fundó la Orden Franciscana en el siglo XIII para vivir en pobreza y predicar el Evangelio. Dejó su vida de riqueza para seguir los pasos de Jesús y servir a los pobres. Su orden creció rápidamente en Italia y otras partes de Europa. Francisco vivió una vida austera y simple, inspirando a otros a imitar su ejemplo de pobreza y servicio.