California está experimentando la peor sequía en los últimos 1200 años, con embalses y lagos disminuidos, campos de cultivos secos y nevadas en los niveles más bajos de la historia, lo que amenaza el suministro de agua para granjas y ciudadanos. Los expertos advierten que la sequía no muestra signos de terminar debido al cambio climático y al mal uso de los recursos, y California sirve como advertencia del daño que le causamos al planeta.