La autora realizó una silla tridimensional utilizando materiales de reciclaje como un soporte viejo para utensilios de cocina, bandejas de poliexpán, cartón, papel de seda y telas. Pasó tiempo investigando diseños de sillas en internet y observando las creaciones de sus compañeros para inspirarse. Luego diseñó y construyó su propia silla recubriendo y pegando los materiales de desecho. Finalmente, evaluó positivamente la actividad por permitirle darle una nueva utilidad a objetos que iban a desechar