El documento resume las evidencias científicas que sugieren que la imagen en el Sudario de Turín pertenece a Jesucristo. Más de 1000 investigaciones han estudiado la sábana y han encontrado polen, residuos y marcas consistentes con la crucifixión y entierro de Jesús. La probabilidad de que la imagen corresponda a otra persona se estima en 1 de entre 200 billones. La mayoría de científicos concuerdan en que el Sudario es la prueba científica de la resurrección.