Los sistemas colaborativos, también conocidos como software colaborativo o groupware, integran el trabajo en proyectos con múltiples usuarios a través de una red. Se dividen en herramientas de colaboración, herramientas de conferencia y herramientas de gestión colaborativa, que facilitan desde la comunicación asíncrona hasta la gestión de proyectos y flujo de trabajo. Aunque mejoran la productividad y la comunicación, presentan desventajas como la deficiencia en la interacción directa y la resistencia a su adopción.