Este documento describe un sistema llamado Skinput desarrollado por investigadores de la Universidad Carnegie Mellon y Microsoft que permite usar la piel humana como una pantalla táctil. El sistema usa sensores acústicos y un proyector en un brazalete para proyectar un teclado u otros menús en el brazo y detectar los sonidos producidos al tocar la piel para identificar la entrada. De esta forma, el usuario puede controlar dispositivos electrónicos como teléfonos o reproducción de música con solo tocar su brazo.