El documento describe el software propietario como programas que limitan la capacidad del usuario de usar, modificar o redistribuir el código fuente. Se originó en los años 1970 cuando las empresas comenzaron a comercializar software. Algunas ventajas incluyen soporte del desarrollador y compatibilidad con hardware, mientras que las desventajas son la falta de modificación, redistribución y dependencia total del desarrollador original.