El surf en España ha crecido significativamente desde su llegada en los años 60, con 240.000 practicantes y 220 escuelas en la actualidad. La industria del surf, representada por empresas como Pukas y Olatu, vende anualmente 10.000 tablas y genera más de 480 millones de euros. Esta evolución ha convertido el surf en un negocio próspero que combina deporte y estilo de vida, con un amplio impacto económico en la costa española.