Este prólogo presenta al Primer Astrólogo, un anciano que está estudiando el horóscopo de un niño llamado Rampa. Mientras descansa de su trabajo, observa la ciudad de Lhasa y la Gran Catedral a lo lejos. Llama la atención sobre Rampa y su criado, que se acercan a caballo. El astrólogo sonríe al verlos y continúa observándolos hasta que desaparecen tras una saliente rocosa de la montaña.