El tango nació en Argentina y Uruguay de la fusión de inmigrantes europeos, esclavos africanos y pueblos indígenas. Se originó como baile apasionado entre parejas abrazadas en los arrabales y fue prohibido por considerarse lascivo, practicándose en secreto. Con el tiempo se incorporó el canto y se codificaron sus pasos pero manteniendo la improvisación y sensualidad del baile original.