Internet está cambiando la forma en que los jóvenes buscan y procesan información, prefiriendo fuentes en línea a los libros tradicionales. Aunque la web proporciona un acceso rápido a los datos, también fomenta la multitarea y reduce la capacidad de concentración prolongada, lo que erosiona el pensamiento autónomo y profundo. Los libros electrónicos también enfrentan desafíos para mantener la atención del lector debido a las constantes distracciones de las aplicaciones en los dispositivos.