El documento habla sobre cómo la sangre en los dinteles de las puertas de los israelitas en Egipto y la serpiente de bronce en el desierto eran símbolos de Jesús. Explica que Jesús es superior a estas representaciones y que hoy en día podemos orar con la sangre de Jesús en nuestro corazón para que la plaga de la muerte no nos toque. Finalmente, anima a aceptar a Jesús como Señor y Salvador para tener vida eterna y poder glorificar a Dios a través de la enfermedad o ser protegid