El documento habla sobre Neil Harbisson, el primer cíborg reconocido legalmente, quien tiene una antena implantada que le permite percibir colores como sonidos. Harbisson defiende los derechos de las personas que quieren aumentar sus sentidos con tecnología. Aunque algunos ven esto como alejamiento de la humanidad, Harbisson cree que permitirá una percepción más directa de la naturaleza y nos hará más humanos. Sin embargo, la experimentación con implantes aún enfrenta desafíos éticos y legales.